Pagué en el hotel en dolares que encontré en la mochila, (ya no me acordaba) también a Jenny lo que me había dejado para cruzar el lugar inundado del día anterior. Llegamos a la frontera y después de mucho papeleo pasamos a Laos, no sin comentarnos la policia de aduanas que el camino estaba dificil debido a las grades lluvias caidas en dias anteriores. No se equivocaron.
De todos los días, hoy ha sido el peor. Solo hemos podido recorrer 58 km. en 9 horas. Las continuas laderas derrumbadas y que tuve que parar en un taller a cambiarme un rodamiento, es lo que hizo que este dia fuera el peor. Nos teniamos que ayudar uno al otro, pasando primero una moto y luego la otra, empujandolas en verdaderos mares de lodo que a veces eran de màs de 50 metros. Hemos tenido algunas caidas manchando todo de barro. No quiero ni pensar si además nos hubiese salido un día de continua lluvia como ayer. Al llegar a Viang Xai, paramos a comer sobre las 5 de la tarde, y entre sacar de un cajero dinero Laosiano, y que compramos unas tarjetas de telefonia con internet para el tiempo que estemos en Laos, se nos echó el tiempo encima y como aquí se hace de noche a las 7 de la tarde, buscamos un hotel donde alojarnos. Estabamos tan cansados, que yo me acosté sobre las 8 y me he despertado a las tres de la mañana y estoy subiendo esto al blog. Ahora intenteré dormir un rato más.
Nota: Como hoy he publicado las dos entradas (la de ayer y la de hoy) vienen con la misma fecha. - 22 de julio -

















Bufffff... Cuántas dificultades en el camino... Y todas superadas con una gran sonrisa...
ResponderEliminarQué grande eres Miguel, qué espíritu de sacrificio, que buen ejemplo a seguir...
Mucho ánimo.!